📝 “COPLA”

Comparto mi nuevo artículo titulado “COPLA” publicado en Galicia Ártabra Digital en el que hablo de una iniciativa llamada COPLA para la creación de una Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Transnacional Organizado.

Balance de la CECA

Por un lado, es importante decir que en el momento en el que empezó a funcionar, la CECA se enfrentó a una reducción considerable de la demanda de carbón y acero. Pero los autores dicen que a pesar de ello, se produjo un desarrollo equilibrado de la producción y de la distribución de los recursos.

Mas tarde, durante los años 70 y 80, años de crisis, esta organización supo reestructurarse y  hacer las reconversiones industriales necesarias. Pero todo este trabajo se hizo teniendo en cuenta la protección de los derechos de los trabajadores, en base al modelo social europeo.

Por otro lado, el gran éxito de esta organización se mide en términos políticos. Como ya he mencionado más de una o dos veces, 😉 la CECA permitió organizar una convivencia pacífica para los europeos estableciendo un destino común para ellos (aunque puede que los europeos no fueran conscientes de ello). El acercamiento histórico entre Francia y Alemania y la cesión para la gestión en otras manos de un sector tan importante en aquel momento, como el carbón y el acero, supusieron los primeros pasos de esta “gran aventura europea”.

Jean Monnet explicó que la CECA fue un paso técnico, pero su chispa originó una “revolución silenciosa” (porque estableció que la forma de colaborar entre los países se haría a través de instituciones comunes).  Dijo que “logró persuadir a hombres de negocios, funcionarios, políticos y sindicalistas de que una aproximación de esta clase a los problemas políticos y económicos europeos, podría funcionar y que las ventajas políticas y económicas de la unidad eran inmersas en relación con una situación de división”.

Y el historiador Pascal Fontaine también ha subrayado que “esperar a las reflexiones provenientes de los movimientos de resistencia al totalitarismo, durante la Segunda guerra mundial, para ver emerger la concepción de una organización del continente capaz de superar los antagonismos nacionales. Altiero Spinelli, federalista italiano, y Jean Monnet, inspirador del plan Schuman y la primera comunidad europea del carbón y del acero en 1950, fueron el origen de los dos principales corrientes de pensamiento que dieron lugar al proceso de integración comunitaria: el proyecto federalista, fundamentado en el dialogo y en una relación de complementariedad entre los poderes locales, regionales, nacionales y europeos, y el proyecto funcionalista, centrado en la progresiva delegación de parcelas de soberanía desde el nivel nacional al nivel comunitario”.

¿Tú que opinas?

¡Gracias! 🙂

Fuentes

http://europa.eu/ecsc/results/index_es.htm

Fontaine, A: Una idea para Europa: la Declaración Schuman, Comisión Europea, 1990.

Monnet, J: Memorias, Madrid, Siglo XXI, 1985.

¿Por qué el proyecto de la CECA se establece así?

A pesar de que ya he hablado de este tema en el post “¿Qué es la Declaracion Schuman? “, me gustaría recalcar algunos puntos antes de finalizar este pequeño análisis sobre esta cuestión.

  • ¿Por qué el carbón y el acero?

Porque en aquel momento histórico los elementos fundamentales con los que se hacía la guerra eran el carbón y el acero.

Por eso se establece que toda la producción, distribución y comercialización para toda la producción industrial, pero, sobre todo, para la industria de la guerra se controlarán a partir de ese momento.

De esta forma, estamos hablando de una integración económica, pero “ limitada”, esto es, solo habrá integración, de momento, en los sectores planteados.

  • ¿Quién iba a supervisar esto?

¿Los estados? No, para evitar más conflictos entre ellos, se crea una única autoridad supraestatal, independiente de los gobiernos de los países firmantes.

Pero esta unión no solo podía basarse en una relación entre los Estados a través de un organismo intergubernamental, como era el Consejo de Europa [en otro post hablaré de esta Organización Internacional], debía crearse otro tipo de órgano que tuviera capacidad para actuar al margen de los Estados Miembros, para que éstos no pudieran anteponer sus propios intereses futuros a los de la Comunidad. La idea era que primara la Comunidad en aquel aspecto (en este momento) que más le interesaba a los propios Estados.

  • ¿Quienes estaban llamados a firmar tal acuerdo?

Fundamentalmente, Francia y Alemania. Así, es Francia quien se lo propone a la segunda, y ésta acepta.  Porque además del conflicto permanente entre las dos naciones por la influencia en el continente, la producción de tales elementos se encontraba en una zona siempre disputada por ambos países durante siglos, la Cuenca del Ruhr.

Gran Bretaña rechaza participar, ante su negativa a la existencia de una autoridad supraestatal.

E Italia y los tres países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) piden su adhesión.

  • ¿En qué principio se basa esta nueva alianza?

Esta relación debía ser distinta a la establecida tras el fin de la I Guerra Mundial, por eso, ésta debía basarse en la igualdad de las partes que formaron parte del conflicto. No podían establecerse  en imposiciones de vencedores a vencidos. Lo que se perseguía era que Alemania se integrase en el continente y no volviera a ser un peligro para el mismo.

¡ Gracias ! 🙂

Fuente:

Cuenca, Eduardo. Economía de la Union Europea.

http://es.wikipedia.org/wiki/Regi%C3%B3n_del_Ruhr

¿Qué es la Declaración Schuman?

En primer lugar, disculparme porque en estos días no he publicado ningún post, un contratiempo me lo ha impedido. Hoy, retomo esta bitácora, esperando poder ser más constante en su publicación.

En el post dedicado al Día de Europa hablamos sobre la Declaración Shuman, pero ¿en qué consiste la Declaración Schuman? Robert Schuman, el Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno francés en los años 1948 a 195, presentó, como recordarás, el 9 de mayo de 1950 (el día de Europa) la ambiciosa propuesta de producir conjuntamente las materias primas más importantes de la industria de armamentos, el carbón y el acero.

Como a mí me gusta mucho acudir a las fuentes y, sobre todo, a los tratados, leyes y discursos, me gustaría  compartir contigo el texto de la Declaración. Sólo tendrás que dedicarle unos minutos. (He subrayado aquellas partes que considero más importantes para entender su relevancia).

“ La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan.

La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas. Francia, defensora desde hace más de veinte años de una Europa unida, ha tenido siempre como objetivo esencial servir a la paz. Europa no se construyó y hubo la guerra.

Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho. La agrupación de las naciones europeas exige que la oposición secular entre Francia y Alemania quede superada, por lo que la acción emprendida debe afectar en primer lugar a Francia y Alemania.

Con este fin, el Gobierno francés propone actuar de inmediato sobre un punto limitado, pero decisivo.

El Gobierno francés propone que se someta el conjunto de la producción franco-alemana de carbón y de acero a una Alta Autoridad común, en una organización abierta a los demás países de Europa.

La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la federación europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas.

La solidaridad de producción que así se cree pondrá de manifiesto que cualquier guerra entre Francia y Alemania no sólo resulta impensable, sino materialmente imposible. La creación de esa potente unidad de producción, abierta a todos los países que deseen participar en ella, proporcionará a todos los países a los que agrupe los elementos fundamentales de la producción industrial en las mismas condiciones y sentará los cimientos reales de su unificación económica.

Dicha producción se ofrecerá a todo el mundo sin distinción ni exclusión, para contribuir al aumento del nivel de vida y al progreso de las obras de paz. Europa podrá, con mayores medios, proseguir la realización de una de sus tareas esenciales: el desarrollo del continente africano. De este modo, se llevará a cabo la fusión de intereses indispensables para la creación de una comunidad económica y se introducirá el fermento de una comunidad más amplia y más profunda entre países que durante tanto tiempo se han enfrentado en divisiones sangrientas.

Mediante la puesta en común de las producciones básicas y la creación de una Alta Autoridad de nuevo cuño, cuyas decisiones obligarán a Francia, Alemania y los países que se adhieran, esta propuesta sentará las primeras bases concretas de una federación europea indispensable para la preservación de la paz.

Para proseguir la realización de tales objetivos, el Gobierno francés está dispuesto a iniciar negociaciones según las siguientes bases.

La misión encomendada a la Alta Autoridad común consistirá en garantizar, en el plazo más breve posible, la modernización de la producción y la mejora de su calidad; el suministro, en condiciones idénticas, del carbón y del acero en el mercado francés y en el mercado alemán, así como en los de los países adherentes; el desarrollo de la exportación común hacia los demás países; la equiparación y mejora de las condiciones de vida de los trabajadores de esas industrias.

Para alcanzar estos objetivos a partir de las dispares condiciones en que se encuentran actualmente las producciones de los países adherentes, deberán aplicarse con carácter transitorio determinadas disposiciones que establezcan la aplicación de un plan de producción y de inversiones, la creación de mecanismos de estabilidad de los precios y la creación de un fondo de reconversión que facilite la racionalización de la producción. La circulación del carbón y del acero entre los países adherentes quedará liberada inmediatamente de cualquier derecho de aduanas y no podrá verse afectada por tarifas de transporte diferenciales. Progresivamente se irán estableciendo las condiciones que garanticen espontáneamente una distribución más racional de la producción y el nivel de productividad más elevado.

La organización proyectada, al contrario que un cártel internacional tendente a la distribución y a la explotación de los mercados mediante prácticas restrictivas y el mantenimiento de grandes beneficios, garantizará la fusión de los mercados y la expansión de la producción.

Los principios y compromisos esenciales anteriormente expuestos serán objeto de un tratado firmado entre los Estados. Las negociaciones indispensables para precisar las normas de aplicación se llevarán a cabo con ayuda de un árbitro designado de común acuerdo, cuya misión consistirá en velar por que los acuerdos se ajusten a los principios y, en caso de desacuerdo insalvable, decidirá la solución que deba adoptarse.

La Alta Autoridad común, encargada del funcionamiento de todo el sistema, estará compuesta por personalidades independientes designadas sobre bases paritarias por los Gobiernos, quienes elegirán de común acuerdo un presidente. Las decisiones de la Alta Autoridad serán ejecutivas en Francia, en Alemania y en los demás países adherentes. Se adoptarán las disposiciones adecuadas para garantizar las vías de recurso necesarias contra las decisiones de la Alta Autoridad.

Un representante de las Naciones Unidas ante dicha autoridad se encargará de hacer, dos veces al año, un informe público a la ONU sobre el funcionamiento del nuevo organismo, en particular por lo que se refiere a la salvaguardia de sus fines pacíficos.

La creación de la Alta Autoridad no prejuzga en absoluto el régimen de propiedad de las empresas. En el ejercicio de su misión, la Alta Autoridad común tendrá en cuenta las facultades otorgadas a la autoridad internacional del Ruhr y las obligaciones de todo tipo impuestas a Alemania, mientras éstas subsistan.”

Gracias 🙂

Fuentes

http://www.robert-schuman.eu/es/doc/questions-d-europe/qe-204-es.pdf

Objetivo: la paz en Europa

A pesar de que la idea de Unión en Europa siempre ha estado de una y otra forma en el pensamiento de los filósofos, lo sucedido en la II Guerra Mundial, como he apuntado en el post anterior ¿Sabes cómo nace el proyecto europeo en el que estamos involucrados?, crea en los representantes europeos la conciencia y la fuerza para buscar una solución pacifica que permita que sus pueblos viviesen sin conflictos.

Pascal Fontaine dice en Doce lecciones sobre Europa  “quienes se habían opuesto al totalitarismo durante la guerra estaban decididos a poner fin al odio y la rivalidad entre las naciones de Europa y a crear las condiciones para el establecimiento de una paz duradera. Entre 1945 y 1950, una serie de valientes estadistas, entre los que se cuentan Robert Schuman, Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi y Wiston Churchill. Emprende la tarea de persuadir a sus pueblos de la necesidad de entrar en una nueva era y de crear nuevas estructuras en Europa Occidental, basadas en los intereses comunes y asentadas en tratados que garanticen el Estado de Derecho y la igualdad de todos los países”.

De esta manera, el ministro de Asuntos Exteriores francés, el europeísta Robert Schuman propone la creación de la paz mediante la firma de las principales potencias continentales enfrentadas, Alemania y Francia en el acuerdo de la CECA.

En el texto del Tratado de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero leemos:

“ CONSIDERANDO que la paz mundial sólo puede salvaguardarse mediante esfuerzos creadores proporcionados a los peligros que la amenazan,

CONVENCIDOS de que la contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de relaciones pacíficas,

CONSCIENTES de que Europa sólo se construirá mediante realizaciones concretas, que creen, en primer lugar, una solidaridad de hecho, y mediante el establecimiento de bases comunes de desarrollo económico,

PREOCUPADOS por contribuir, mediante la expansión de sus producciones fundamentales, a la elevación del nivel de vida y al progreso de las acciones en favor de la paz,

RESUELTOS a sustituir las rivalidades seculares por una fusión de sus intereses esenciales, a poner, mediante la creación de una comunidad económica, los primeros cimientos de una comunidad más amolla y profunda entre pueblos tanto tiempo enfrentados por divisiones sangrientas, y a sentar las bases de instituciones capaces de orientar hacia un destino en adelante compartido,

HAN DEDICIDO crear una Comunidad Europea del Carbón y del Acero”

En definitiva, la unión de Europa no surge con un interés económico sino político, la unión no es simplemente  un espacio sólo de mercado. Esta idea es errónea. La motivación con la que se inició este proyecto se fundaba en una palabra PAZ, y esa es una cuestión política, no económica.

Me gustaría que compartieras conmigo tu opinión, puedes hacerlo mediante la opción de los comentarios que encontrarás al final de este post.

Gracias. 🙂

Fuentes:

Gómez Sánchez, Yolanda. La Unión Europea en sus documentos.

Fontaine, Pascal. Doce lecciones sobre Europa. http://bookshop.europa.eu/es/doce-lecciones-sobre-europa-pbNA3110652/

Tratado de la CECA: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:11951K:ES:PDF

¿Sabes cómo nace el proyecto europeo en el que estamos inmersos?

El continente europeo siempre ha estado expuesto a las luchas internas entre las naciones. Enfrentamientos de todo tipo. Los ejemplos mas claros, evidentes y a los que siempre se recurre al hablar de Europa son las dos guerras mundiales. Estos dos conflictos internacionales se generan y se desarrollan en territorio europeo en su mayor parte.

Y ¿por qué surgen? Por el ansia de controlar al otro, por la idea de dominación política y económica. Conflicto entre naciones que quisieron construir imperios, naciones que se resistieron y naciones que perecieron.

Esta pretensión de dominación no es nueva en la historia, ni mucho menos, pero la Europa del final de la II Guerra Mundial (1945) no podía permitirse repetir la historia una vez más y, yo añadiría, que el resto del mundo, tampoco podía permitirse semejante esperpento. La Europa de los avances, la Europa de la supremacía política, la Europa como autoridad moral yacía derrotada ante los escombros.

Por ello, el futuro debía ser otro. Las relaciones entre los Estados debían ser otras…
Así, en 1950 se produce uno de los actos más relevantes que dictarán el devenir europeo: los representantes de 6 países salientes del conflicto bélico, Francia, Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos, Italia y Alemania Occidental, firman un acuerdo. El acuerdo en cuestión es el célebre Tratado de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la CECA.

En este Tratado ya no se habla, por tanto, de vencedores ni de vencidos, como en el caso del Tratado de Versalles tras la I Guerra Mundial (en el que los aliados impusieron grandes compensaciones a Alemania y que desembocó en la II Guerra Mundial), sino que se habla de convivencia.

En el mismo Tratado podemos leer “ RESUELTOS a sustituir las rivalidades seculares por una fusión de sus intereses esenciales, a poner, mediante la creación de una comunidad económica, los primeros cimientos de una comunidad más amolla y profunda entre pueblos tanto tiempo enfrentados por divisiones sangrientas, y a sentar las bases de instituciones capaces de orientar hacia un destino en adelante compartido,”

Desde este momento comienza esta aventura europea. En este proceso habrá momentos de grandes avances y momentos de retroceso, pero la idea de la Europa en paz siempre estará vigente en el fondo de las decisiones que se tomen a partir de este momento.

Y tú ¿qué opinas?

Gracias.  🙂

Fuentes:

Gómez Sánchez, Yolanda. La Unión Europea en sus documentos.

http://europa.eu/legislation_summaries/institutional_affairs/treaties/treaties_ecsc_es.htm

http://www.hablamosdeeuropa.es/panorama/historia/ceca-a-cee

Tratado de la CECA: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:11951K:ES:PDF