👓“No confundas: Comité de Ministros y Comisión Europea”

En nuestra serie de posts “👓 No confundas…” tratamos de diferenciar fundamentalmente entre la Unión Europea (UE) y el Consejo de Europa (CdE).

Mientras que, la Unión Europea es una organización internacional de integración, el Consejo de Europa es una organización internacional intergubernamental que se encarga de la protección de los Derechos Humanos en el continente europeo. 

Te dejo los posts anteriores de esta serie que te recomiendo que leas antes del post de hoy:

¿Por qué analizamos las dos organizaciones? Porque entendiendo mejor las diferencias entre ambas, además de comprender mejor el mapa europeo, podremos ver por qué son dos organizaciones tan especiales y únicas y valorarlas como se merecen.

Vamos con el post de hoy que se titula  “👓No confundas: Comité de Ministros y Comisión Europea”

Hoy, hablaremos de los “gobiernos” de la Unión Europea (la Comisión Europea) y del Consejo de Europa (el Comité de Ministros).

El Comité de Ministros es el órgano de decisión del Consejo de Europa. Está formado por los ministros de Asuntos Exteriores de todos los Estados miembros (47) o por sus representantes permanentes en Estrasburgo.

Es un órgano gubernamental donde se expresan en igualdad de condiciones los diferentes puntos de vista nacionales sobre los problemas a los que se enfrenta la sociedad europea, y constituye a la vez un foro colectivo donde se elaboran las respuestas europeas a tales desafíos.

En colaboración con la Asamblea Parlamentaria, es el guardián de los valores fundamentales del Consejo de Europa, con la misión de velar por el respeto de los compromisos asumidos por los Estados miembros.

-Funciones concretas:

  • Establece el diálogo político entre los distintos miembros.
  • Mantiene relaciones con la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
  • Mantiene relaciones con el Congreso de Poderes Locales y Regionales de Europa.
  • Establece la admisión de nuevos Estados o de excluir a alguno si no cumple los requisitos.
  • Hace un seguimiento de los compromisos adquiridos y adopción de un texto final con los convenios y acuerdos. El texto de un tratado se da por finalizado cuando es adoptado por este Comité de Ministros en el que se precisa la mayoría de dos tercios de los votos emitidos y mayoría de los representantes con derecho a voto. Los convenios sólo son obligatorios para los Estados que los ratifiquen.
  • Adopta las recomendaciones a los Estados en lo acordado con una “política común”. Estas no son obligatorias.
  • Realiza los presupuestos.
  • Planifica el “Programa intergubernamental de actividades” y garantiza su aplicación.
  • Aplica programas de cooperación y asistencia para Europa central y oriental.
  • Controla la ejecución de las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con publicación de las resoluciones finales y, en algunos casos, de las provisionales.

Cabe mencionar también que la cara visible del Consejo de Europa, es el llamado Secretario General. Actualmente, Thorbjørn Jagland (que elige la Asamblea Parlamentaria).

 

La Comisión Europea es el órgano ejecutivo, políticamente independiente, de la UE.

La Comisión es la única instancia responsable de elaborar propuestas de nueva legislación europea y de aplicar las decisiones del Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.

Composición:

Su composición se sale de todas las reglas que se aplican tanto a nivel nacional (por ejemplo, el gobierno de España en el que es el Jefe del Gobierno el que elige a sus ministros/as) y a la composición de un órgano de gobierno de una Organización Internacional clásica. ¿Por qué? Por dos cuestiones:

1º) En cuanto a la presidencia: ha habido una evolución en la manera de elegir a la persona que preside la Comisión: al principio se aplicaba la norma tradicional del derecho internacional ( los estados miembros de la organización internacional  eligen al Presidente/a sin consultar con nadie más).

Posteriormente, en un intento de democratizar la Unión, se estableció un nuevo sistema en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014 en base al cual los Estados Miembros (representados en el Consejo Europeo y que siguen teniendo la capacidad de elegir al Presidente/a de la Comisión en virtud de los Tratados europeos) se comprometen a aceptar el resultado de las Elecciones al Parlamento Europeo (esto es, al candidato/a que los partidos políticos europeos proponen para presidir la Comisión). Es decir, tal y como ocurre a nivel nacional.

Este sistema está en cuestión: los Estados Miembros ven que su capacidad de decidir se limita (obviamente, por eso la responsabilidad está en la ciudadanía con su elección durante las Elecciones al Parlamento Europeo) y  eso no acaba de convencerles. Esta cuestión todavía está en el aire, a pesar de que tanto la Comisión y el Parlamento Europeo están a favor de seguir manteniendo y por tanto, consolidando, este sistema.

*Te invito a leer mi artículo “¿Elección del candidato/a a presidir la Comisión Europea en cuestión?”

2º) Miembros: este órgano está compuesto por un equipo de 28 comisarios/as, uno de cada país miembro.  Es como si dijésemos que el gobierno nacional español tendría que estar compuesto por una persona que representara a cada Comunidad Autónoma.

Pero la cosa no termina ahí: no es el Presidente/a quién elige a los miembros de su equipo sino que son los propios Estados Miembros quienes los designan. Es decir, la persona que preside la Comisión Europea no elige a quienes formarán parte de su gobierno.

Como ves, la composición de la Comisión Europea es atípica.

-Funciones:

-> Propone nuevas normas

La Comisión es la única institución europea que presenta, para que el Parlamento y el Consejo las aprueben normas que protegen los intereses de la UE y a sus ciudadanos en aspectos que no pueden regularse eficazmente en el plano nacional

-> Gestiona las políticas europeas y asigna los fondos de la UE

  • Fija las prioridades de gasto de la UE conjuntamente con el Consejo y el Parlamento.
  • Elabora los presupuestos anuales para que el Parlamento y el Consejo los aprueben.
  • Supervisa cómo se gasta el dinero bajo el escrutinio del Tribunal de Cuentas.

-> Vela por que se cumpla la legislación de la UE

  • Conjuntamente con el Tribunal de Justicia, la Comisión garantiza que la legislación de la UE se aplique correctamente en todos los países miembros.

-> Representa a la UE en la escena internacional

  • Habla en nombre de todos los países de la UE ante los organismos internacionales, sobre todo en cuestiones de política comercial y ayuda humanitaria.
  • Negocia acuerdos internacionales en nombre de la UE.

 

¿Se ven claras las diferencias? ¿Qué te parece? Déjame tu comentario y lo debatimos! 😉

📝 «¿Elección del candidato/a a presidir la Comisión Europea en cuestión?»

Una de las grandes propuestas para crear una Unión Europea más democrática ha sido la vincular el resultado de las elecciones europeas con la designación/elección del Presidente/a de la Comisión Europea asemejando este proceso al de un Estado y alejándolo al típico de una Organización Internacional.
¿Qué quiere decir esto? En nuestro caso, en España, las elecciones generales dan unas mayorías en el Congreso de los Diputados (cámara de representación de la ciudadanía española). Atendiendo a este resultado, sus miembros eligen al Presidente/a del Gobierno de España.

En cambio, en el caso de una Organización Internacional, por ejemplo como la ONU, a la persona que “representa” a la Organización, como Secretario General en este caso, lo eligen los Estados miembros de la ONU. Esto es, entre medias no se convocan unas elecciones de la ciudadanía que forma parte de esos Estados.

¿Qué ocurre en la UE? La elección de la presidencia de la Comisión Europea (que aunque le llamamos el gobierno de la UE en realidad manda menos de lo que debiera) la decide el Consejo Europeo (representación de los/as Jefes de Estado y de Gobierno de la UE) y no el Parlamento Europeo. Y por tanto, este sistema se parece más al de una típica Organización Internacional que al de un Estado.

Pero, en un intento bastante acertado de democratizar la UE, el Tratado de Lisboa (art. 17 TUE) contempla vincular el resultado de las Elecciones Europeas con la elección de la presidencia de la Comisión (es el llamado proceso de Spitzenkandidat), siguiendo a grandes rasgos los sistemas nacionales, tal y como comentábamos antes.

Así, en 2014 Jean-Claude Juncker, cabeza de lista del Partido Popular Europeo (PPE) fue elegido Presidente de la Comisión Europea tras la victoria del PPE en las elecciones europeas. Es decir, el Consejo Europeo se limitó a designar a aquel candidato que contaba con el apoyo de la ciudadanía europea expresado mediante elecciones.

Pero esto no quiere decir que los/as Jefes de Estado y de Gobierno no tengan más que decir en este asunto, más bien al contrario influyen y mucho durante la elección de las “cabezas de lista” de su propio partido político para concurrir en las Elecciones Europeas.

¿Qué pasará en 2019? El Consejo Europeo está poniendo en duda este sistema, aunque la Comisión y el Parlamento quieren, obviamente, que este sistema de elección de la presidencia de la Comisión ya implantado en 2014 vuelva a repetirse tras las Elecciones Europeas de 2019.

Esta “puesta en duda” es una consecuencia de la eterna contradicción que existe en la UE: los/as Jefes de Estado y de Gobierno deben dejar de tener tanto “poder” para que sea la ciudadanía europea la que lo asuma a semejanza de lo que ocurre a nivel nacional.

Si queremos que la Unión Europea sea lo más democrática posible, el proceso de Spitzenkandidat debe respetarse para que sea la ciudadanía europea, a través de su Parlamento, la que tome las decisiones. Así, se construye la democracia europea.

*Arículo publicado en Galicia Ártabra Digital

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📺 Mira este vídeo elaborado por el Parlamento Europeo sobre el proceso de “Spitzenkandidaten”

📝 “Juncker o cuando la no apariencia si hace al monje»

Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea, ha hecho unas declaraciones para lograr una “Unión más eficiente” que pretende que sirvan de base para la reunión informal de los dirigentes de la UE que se celebrará el 23 de febrero de 2018.

Durante su intervención señalaba que “algunos en la sociedad política británica están en contra de la verdad, pretendiendo que soy un federalista obstinado y estúpido, que estoy a favor de un superestado europeo”.

Pero veamos, una persona es ¿quién dice qué tipo de persona es o cómo se comporta? Si hay contradicción, ¿qué prima? Desde mi punto de vista, su comportamiento.

Por tanto, Juncker no se considera una persona “federalista”, pero si propone propuestas federalistas. Se puede creer que son suyas, que se le han ocurrido a él y solo. Pero no, ni una cosa ni la otra.
Juncker propone iniciativas federalistas que no son suyas, sino que vienen desarrollándose por personas que si se creen y ven como federalistas y por tanto, actúan como tal.

Las propuestas que Juncker propone pero que “no sabe que son federalistas” son, entre otras, las siguientes, mencionadas prácticamente todas en su discurso sobre el Estado de la Unión de 2017 y analizadas en este diario bajo el título “Discurso del Estado de la Unión de 2017 de Juncker”:

1. El establecimiento y mejora del proceso de elección de la Presidencia de la Comisión Europea llamado “Spitzenkandidat”, al que volveré posteriormente.

2. La unificación de las presidencias de la Comisión y del Consejo Europeo en una sola Presidencia.

3. La propuesta de un/a Ministro/a de Economía. Y ojo, utilizando la palabra “ministro/a”. Otra gran novedad teniendo en cuenta el debate mantenido durante la redacción de la fallida Constitución europea alrededor del término “Ministro/a de Asuntos Exteriores”, posteriormente llamado “Alto/a Representante para los Asuntos Exteriores y Política de Seguridad” en el Tratado de Lisboa que, por cierto, tiene funciones parecidas las que venían contempladas en la no nata Constitución europea.

4. La creación de una lista trasnacional para las próximas elecciones europeas de 2019 aprovechando los 25 asientos vacíos que dejan los/as eurodiputados/as británicos.

5. La creación de la Unión bancaria.

6. El rol más definido de la UE como actor global.

7. El cambio del uso de la unanimidad a la mayoría cualificada en ciertas áreas para imposibilitar el bloqueo político a través del veto.

8. El reforzamiento de la Eurozona para ir avanzando hacia una Unión más cohesionada.

Por tanto, Juncker se puede ver alto, delgado y rubio, pero no lo es. Las ideas que propone, como si fueran novedosas y plenamente suyas, son propuestas federalistas. Es más, él como Presidente de la Comisión Europea ha sido elegido por una propuesta, llamada “Spitzenkandidat”, que llevaban reclamando las personas que llevan años trabajando por la Europa Federal.

¿Qué quiere decir Spitzenkandidat? La obligación de acuerdo entre Consejo Europeo (Jefes/as de Estado y de Gobierno) y el Parlamento Europeo (representantes de la ciudadanía europea) para la elección de la Presidencia de la Comisión respetando los resultados de la elecciones al Parlamento Europeo y, de esta manera, parecerse más al funcionamiento de una elección a la presidencia de un gobierno nacional (el Congreso de los Diputados elige al Presidente del Gobierno español) y menos al funcionamiento de una organización internacional clásica. Esto es, parecerse más a un Estado-nación y menos a una organización internacional. O sea, que “el temor” de Juncker a que la Unión se parezca a un “super Estado”, podrán ver, que tiene un punto cómico.

En definitiva, para conseguir esta idea de hacer una “Unión más eficiente” no les quedará otra, como ha pasado hasta ahora, de ir tomando decisiones de carácter más integracionista o federalista, les guste o no. Es la única manera de construir lo que querían los/as progenitores de este proyecto político: una Unión política. En definitiva, una Europa Federal.

Fuente:
Comunicado del discurso de Juncker

*Arículo publicado en Galicia Ártabra Digital

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📝 «Manuel Marín, un constructor de la Europa de las personas»

Cuando se habla de “Política con mayúsculas” es imposible dejar de mencionar a un político como Manuel Marín.

Manuel Marín fue un hombre muy conocido por su trayectoria política en España como ex Presidente del Congreso de los Diputados (2004-2008) en una legislatura ciertamente complicada, pero a mí me gustaría poner en valor su faceta como “político europeo”.

Fue el negociador de la entrada de España en la UE como Secretario de Estado para las Relaciones con las Comunidades Europeas (1982-1985). Y posteriormente, durante catorce años Manuel Marín ocupó diferentes roles dentro de la Comisión Europea: fue nombrado Comisario europeo gestionando diferentes carteras Asuntos Sociales, Educación y Empleo (1986-1988), Política de Cooperación y Desarrollo y Política Pesquera Común (1989-1982), Política de Cooperación para el Desarrollo, Relaciones Económicas Exteriores con el Mediterráneo, América Latina, Asia y los países ACP, y Ayuda Humanitaria (1993-1999). Y durante ese período ocupó también el cargo de Vicepresidente de la Comisión Europea llegando incluso a desempeñar el cargo de Presidente en funciones tras la dimisión de Jacques Santer.

Una de sus grandísimas iniciativas políticas a nivel europeo ha sido, sin lugar a dudas, la creación del Programa de movilidad Erasmus que cambiaría para siempre el panorama universitario europeo y ayudaría a crear el tan buscado sentimiento de pertenencia al proyecto de integración europea que dará lugar, en mi opinión más pronto que tarde, a la configuración del tan ansiado “pueblo europeo”.

Me gustaría recordar de nuevo las palabras de Manuel Marín sobre este tema que compartí en un artículo llamado “Erasmus: creando el espíritu europeo”. El ex Vicepresidente de la Comisión Europea decía sobre esta iniciativa educativa: “para las nuevas generaciones, creo que ha sido muy importante porque Europa sólo se puede comprender viviendo en otro país y digo viviendo, estudiando también, estudiar es muy importante, pero vivir en otro país, comprender la cultura de otro país, tener la posibilidad de interacción con otros ciudadanos es fundamental para comprender el fenómeno europeo, es lo que se llama la movilidad. Y en este sentido se ha ofrecido a los estudiantes aniversarios una aportación fundamental, pueden abrir sus mentes, pueden convertirse en ciudadanos cosmopolitas, globales y además tienen la posibilidad de estudiar en otra universidad y lo que es muy importantes esfuerzo académico, sus estudios son automáticamente reconocidos en su país de origen”.

Hace apenas unas semanas, durante el acto de investidura como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, se ponía de manifiesto la figura de Manuel Marín por su “trayectoria política intachable inspirada siempre por los valores europeos y del ideal europeísta. Así como una firme determinación para dotar de alma a este gran proyecto común.”

Y, recientemente, la Unión de Europeístas Federalistas de España apoyó decididamente la candidatura de este político para la concesión del Premio Carlomagno como se pone de manifiesto en el comunicado de UEF España con motivo de su fallecimiento: “En reconocimiento a todos estos logros, UEF España promovió recientemente la candidatura de Manuel Marín al Premio Carlomagno, el galardón más antiguo que se concede a personas por su contribución en el ámbito de la construcción europea. Lamentamos profundamente que su fallecimiento haya frustrado que pudiera recibir este merecido premio en vida, pero confiamos en que en todo caso se le pueda conceder a título póstumo. Con todo, desde UEF España queremos rendir un sentido homenaje a una persona que hizo tanto para forjar una Europa unida y en paz, ejemplo a seguir por todos los europeístas.” Finalmente, el Premio Carlomagno en su edición de 2018 ha sido otorgado a Emmanuel Macron.

Gracias Manuel Marín, siempre serás recordado por lo que hiciste por Europa y, por ello, por el futuro de la construcción de la ciudadanía europea.

Referencias:
-“UEF España lamenta el fallecimiento de Manuel Marín, padre del programa Erasmus
Acto de investidura como doctores honoris causa de Manuel Marín González y Jean Claude Juncker Usal

*Arículo publicado en Galicia Ártabra Digital

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📝 «Estado de la Unión 2016»

El pasado 14 de septiembre tuvo lugar el Debate sobre el Estado de la Unión.

En Estados Unidos de América cuando el Presidente de la Nación Americana pronuncia su discurso en el Parlamento nacional el país casi parece paralizarse, incluso la prensa se hace eco desde el otro lado del atlántico.

Aquí, en cambio, esta Europa ofuscada en sus propias contradicciones se olvida de lo que debaten sus representantes políticos europeos.

Se olvidan sus conciudadanos, centrados en las propias lógicas de sus Estados (como sus elecciones regionales o la parálisis de la política nacional como en el caso español), de que las respuestas, de que las decisiones que mayoritariamente rigen sus vidas vienen de esa Unión Europa a la que no entienden y que sólo para servirles para culparla de todo lo malo cuanto pasa en el continente y en sus regiones.

Se olvidan de ella, los medios de comunicación, más empeñados, como si de un polígrafo de Telecinco se tratara, de buscar culpables a todo desacuerdo que existe a nivel nacional, por supuesto, obviando que los desacuerdos sólo se solucionan con acuerdos, y que éstos sólo llegan cediendo todos/as (no sólo los políticos) buscando el bien común, del «común» de todos/as.

Mientras tanto, en la Unión Europea siguen pasando cosas. Cosas que parece no importarnos, pero que deciden el futuro, el nuestro, como europeos/as.

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Así fue como, con tono de circunstancias, habló Juncker, el Presidente de la Comisión Europa (el gobierno de la UE, para entendernos. Una especie de Obama a la europea).

Habló de «crisis existencial» en la Unión. Algunas de sus palabras fueron las siguientes: «Nunca antes había visto que hubiera tan pocas cosas en común entre nuestros Estados miembros, tan pocos ámbitos en los que acuerden trabajar juntos»,«acabo de regresar de la reunión del G20 en China. Europa ocupa siete puestos en torno a la mesa de este importante encuentro mundial. A pesar de nuestra nutrida presencia, hubo preguntas a las que no pudimos dar una respuesta en común», «necesitamos una visión a largo plazo», «estoy convencido de que los próximos doce meses van a ser decisivos si deseamos recomponer nuestra Unión».

«En los próximos doce meses tenemos que avanzar hacia una Europa mejor: una Europa que proteja, una Europa que preserve el modo de vida europeo, una Europa que empodere a nuestros ciudadanos, una Europa que vele por su seguridad interna y externa, y una Europa que asuma sus responsabilidades». Reflexiones profundas ante la «crisis».

Para ello, se ponen encima de la mesa, no pocos temas: por un lado, el empleo «Europa debe invertir fuertemente en su juventud, sus solicitantes de empleo, sus empresas de nueva creación. En el día de hoy, proponemos doblar la duración del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas y duplicar su capacidad financiera».

También se habló de economía. Juncker quiere doblar el Plan de Inversiones: «duplicar tanto el período de vigencia del Fondo como su capacidad financiera para lograr que el Fondo facilite un total de al menos 500.000 millones de inversiones hasta 2020 y trabajar hasta alcanzar los 630.000 millones de euros hasta el año 2022″.

De la Unión de Mercados de Capitales: «Una economía que dependa casi totalmente del crédito bancario es perjudicial para la estabilidad financiera. También es perjudicial para las empresas, como se ha visto durante la crisis financiera. Por eso es urgente ahora acelerar nuestro trabajo sobre la Unión de Mercados de Capitales. La Comisión pone para ello hoy sobre su mesa una hoja de ruta concret».

De seguridad: «Vamos a defender nuestras fronteras con la nueva Guardia Europea de Fronteras y Costas. Quiero contar con, al menos, 200 guardias fronterizos adicionales y 50 vehículos adicionales desplegados en las fronteras exteriores de Bulgaria a partir de octubre».

De defensa: «Para que la defensa europea sea fuerte, la industria de defensa europea debe innovar. Por este motivo, vamos a proponer antes de finalizar el año un Fondo Europeo de Defensa para impulsar la investigación y la innovación».

De mejorar la conectividad: «Hoy proponemos equipar cada pueblo europeo y cada ciudad con libre acceso inalámbrico a Internet en torno a los principales centros de la vida pública de aquí a 2020».

De los derechos de autor: «Quiero que los periodistas, editores y autores tengan una justa remuneración por su trabajo, tanto si se efectúa en estudios o en sus salones, si se difunde en línea o fuera de línea, si se publica a través de una fotocopiadora o se comercializa mediante un hipervínculo en la Web».

De la migración: «En el día de hoy estamos poniendo en marcha un ambicioso Plan de Inversiones para África y la Vecindad con un potencial de movilización de 44.000 millones de euros en inversiones, que pueden aumentar hasta 88.000 millones de euros, si los Estados miembros aportan su contribución».

Y aquí está, aquí está la contradicción europea ante la llamada «crisis de refugiados»: Juncker habla de que la solidaridad «no debe ser impuesta». Contradictoria, porque si hablamos de que «tenemos que imponer» la solidaridad a los/as europeos/as para con los que no los son, no podemos después «presumir» de que tales valores son «europeos» ante los demás, como, por ejemplo, ante la Asamblea de Naciones Unidas (como han hecho muchos mandatarios europeos en sus discursos). Definamos como europeos/as, qué es para el acervo europeo la palabra solidaridad y pongámosla en acción.

Y, por último, aunque si se mencionó el acuerdo comercial UE-Canadá como «el mejor y más progresivo de los celebrados hasta la fecha por la UE», no se habló del Tratado del Libre Comercio de la UE con EEUU. Quizá sea porque este tema comienza, por fin, a conocerse más en toda la Unión y, consecuentemente o no, se visibiliza su rechazo al mismo por parte de la ciudadanía y de algunos gobiernos nacionales.

En fin, 12 meses cargados de decisiones de las que previsiblemente nos enteraremos a medias.

Puedes leer y ver el discurso en español.

*Arículo publicado en Galicia Ártabra Digital

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✩ Comisión Europea. Teoría en 400 palabras!

Hace unos días mi querido Luis me preguntaba sobre el papel de la Comisión Europea a raíz de los cambios que se están produciendo tras las elecciones del pasado mes de mayo. Así que antes de contestar esta pregunta, me ha parecido conveniente situarnos en el contexto. Por eso, hemos hablado de los comicios europeos y del Parlamento Europeo aquí y aquí.

Comencemos con la teoría: 🙂

En el contexto de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, CECA,  la Comisión se identifica con la antigua Alta Autoridad. Es decir, la Alta Autoridad se convirtió más tarde en la Comisión.

A mi esta idea me parece muy relevante porque en la creación de la CECA ( y por tanto de toda esta aventura) había dos objetivos fundamentales: por un lado, el control del material con el que se hacía la guerra (carbón y acero), pero también que de ese control se encargara una entidad independiente a los Estados para que la influencia que pudieran ejercer sobre ella fuera la menor posible. Pues bien, esta última idea se mantiene.

  • ¿Cuál es el por qué de su existencia?  

Es una Institución independiente de los Estados Miembros que se encarga de la gestión centralizada de los asuntos comunes a la Unión. El art. 17.1 TUE nos dice que la Comisión encarna el interés general. 

  • ¿De qué se encarga la Comisión? 

Como no puede ser de otra manera, sus atribuciones tienen mucho que ver con su misión de promover el interés general de la unión. Por eso se encarga grosso modo:

-> La Comisión tiene el «derecho de iniciativa»

Propone nueva legislación para proteger los intereses de la Unión y sus ciudadanos. ¿Cuándo interviene? Cuando sea conveniente atendiendo al principio de subsidiariedad, es decir, cuando una cuestión no pueda tratarse eficazmente a nivel nacional, regional o local.

«Cuando la Comisión propone legislación, trata de atender al mayor número posible de intereses. Para resolver las cuestiones técnicas, consulta a expertos, constituidos en diversos comités y grupos de trabajo. También organiza consultas públicas

-> Es la llamada guardiana de los tratados (reforzado por el Tratado de Lisboa, art 260.3 TFUE). ¿Qué quiere decir esto? que vigila a los Estados Miembros para que apliquen la legislación de la forma adecuada.

¿Qué pasa si considera que un gobierno nacional no está cumpliendo con su compromiso? Primero, envía una carta oficial solicitando el cumplimiento de tal desajuste. Pero en último término, puede actuar el Tribunal de Justicia mediante la llamada de la Comisión, imponiendo multas, por ejemplo.

-> Tiene funciones de coordinación, ejecución y gestión. Y ejecuta el presupuesto.  (art 291 TFUE)

,> La Comisión establece las prioridades generales de gasto a largo plazo para la Unión en lo que se denomina el «marco financiero» de la UE, junto con el Parlamento y el Consejo.

,> Elabora el presupuesto anual, que se somete a la aprobación del Parlamento y el Consejo, y supervisa el uso dado a los fondos de la UE,

,> Gestiona el presupuesto sometiéndose al escrutinio del Tribunal de Cuentas.

-> Y, gestiona los fondos que se destinan a las políticas como por ejemplo el programa  «Erasmus» del que hemos hablado en este post.

Como puedes ver se parece mucho a la figura de un gobierno nacional, pero no lo es del todo.

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