📝 “Esta vez voto para erradicar la violencia de género en Europa”

La asociación Young Feminist Europe ha publicado el artículo que he escrito para su campaña Her Europe (para que “las mujeres jóvenes* participen en la política europea, compartan sus esperanzas y aspiraciones sobre los derechos de las mujeres y su visión general para el futuro”). El artículo trata sobre la necesidad de que la UE tome las medidas necesarias para afrontar la violencia contra las mujeres ratificando el Convenio de Estambul del Consejo de Europa.

Me gustaría aprovechar la ocasión para dar las gracias a la asociación Young Feminist Europe por permitirme colaborar con su proyecto y darles la enhorabuena por su constante trabajo en tratar de poner el feminismo en la agenda de las políticas europeas.

Puedes leer el artículo en inglés en su web!! Y en este post puedes leer la versión en castellano:

“ESTA VEZ VOTO PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EUROPA”

Una de las formas de discriminación más visibles es la violencia que se ejerce contra las mujeres que en muchos casos termina con sus vidas (y con la de sus hijos/as). Para afrontarla, la UE debe ratificar el Convenio de Estambul lo antes posible.

No vivimos en igualdad real, vivimos, según la académica Amelia Valcárcel, en el “espejismo de la igualdad”. Nos han dicho que somos iguales a los hombres, pero cuando vas a la realidad, ¿los hechos en que se traducen? “discriminación en el empleo, discriminación en los salarios, tráfico de las más débiles, etc”. La violencia no es solo “que te pasen cosas”, violencia también es “una cosa que el sistema ejerce continuamente contra tus posibilidades, tus deseos, tu talento, tu libertad, tu seguridad en ti misma”.

Un tratado internacional para afrontar la Violencia contra las Mujeres

En 1997, las Naciones Unidas aprueban el primer texto legalmente vinculante en la agenda de los derechos de las mujeres con la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW). Como el tema de la violencia contra las mujeres no se abordó de manera suficiente y específica en esta Convención, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer adoptó la Recomendación general Nº 19 en 1992, y la amplió en 2017 a través de la Recomendación general Nº 35. Estas recomendaciones desarrollan con más profundidad los aspectos legales con respecto a la lucha contra la violencia contra las mujeres. Pero, no es suficiente.

Será el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra  las mujeres y la violencia doméstica del Consejo de Europa (conocido como Convenio de Estambul) el instrumento legal global para combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.

Su principal  objetivo es la protección de las mujeres contra todas las formas de violencia, así como la prevención, persecución y eliminación de la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. Y de esta manera, proteger los derechos de las mujeres.

Los puntos fuertes del Convenio de Estambul

Establece un claro enlace entre la desigualdad de género y la violecia contra las mujeres. Reconoce que la VCM es tanto una causa como una consecuencia de las relaciones de poder desiguales entre mujeres y hombres y que no puede erradicarse sin invertir en una mayor igualdad entre mujeres y hombres y por ello  requiere de los estados que implementen políticas de igualdad de género y empoderen a las mujeres.

Otro apunte importante es la delimitación clara entre dos conceptos malinterpretados:  “violencia contra las mujeres” (se deberá entender una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres (…)) y “violencia doméstica” (que se entenderán como aquellos actos de violencia que se producen en la familia o en el hogar o entre cónyuges o parejas de hecho antiguos o actuales, independientemente de que el autor del delito comparta o haya compartido el mismo domicilio que la víctima).

Recogiendo la jurisprudencia del TEDH, este tratado desarrolla un nuevo enfoque centrado en la victima ( pone el énfasis en la importancia de tratar a las víctimas con respeto y sensibilidad, y poner sus derechos, necesidades y seguridad en el centro de todas las intervenciones) y señala diversas  formas de violencia (violencia psicológica; violencia física; acoso; violencia sexual, incluida la violación (dentro del matrimonio); matrimonios forzosos; mutilacion genital femenina; aborto y esterilización forzosos; acoso sexual; etc).

También, establece la responsabilidad de los estados para responder de manera rápida y adecuada: brindar protección adecuada e inmediata a la víctima (artículo 50 CE); asegurar la evaluación de riesgos y la gestión de riesgos para mantener a la víctima a salvo (artículo 51 CE); atomar medidas para evitar la victimización secundaria, dirigidad a la a la autonomía e independencia económica de las mujeres víctimas de violencia;  al establecimiento de servicios de proteccióny apoyo., etc. Y, crea un grupo de monitorie permanente para la aplicación del convenio llamado GREVIO (art. 66).

Por qué la UE debe ratificar el Convenio de Estambul lo antes posible

La igualdad entre mujeres y hombres es uno de los principios fundacionales de la Unión Europea y, aunque la UE cuenta con diferentes textos legales relacionados con la protección de las mujeres (la Directiva 2011/99 / UE sobre la Orden Europea de Protección (OEP); la Directiva 2012/29/UE  (Directiva de Víctimas)  o el Reglamento UE n. 606/2013 ), ninguno de ellos se centra en la lucha contra la violencia contra las mujeres.

El Instituto Europeo para la Igualdad de Género desarrolla una gran labor en la erradicación de la violencia contra las mujeres, pero es necesaria la vinculación legal que da un tratado como el Convenio de Estambul del Consejo de Europa.

En 2017, la UE se adhiere con su firma al Convenio de Estambul. Ahora es imprescindible su ratificación. Es necesario el impulso del Unión haciendo uso de su derecho para ratificar tratados internacionales para inspirar a sus Estados miembros a secundarla (con su ratificación individual). Además con esta ratificación se demostrará y fortalecerá el gran valor añadido que aporta el trabajo conjunto del Consejo de Europa y la Unión Europea.

El Parlamento Europeo ha realizado numerosas llamadas a la ratificación del Convenio de Estambul (Resolución de 12 de septiembre de 2017; Resolución de 19 de abril de 2018; Resolución de 30 de mayo 2018). También lo ha hecho la sociedad civil a través de la coalición Europea para el fin de la violencia contras las mujeres y niñas. Sin embargo, el tratado no ha sido ratificado durante esta legislatura. Es hora de que la UE se base en la norma de la mayoría para tomar la decisión y ratifique el Convenio de Estambul. ¡La ratificación debe ser la última medida que se realice antes de que termine esta legislatura o lo primero que se haga cuando comience la siguiente!

Para concluir, si queremos una Europa más igualitaria entre mujeres y hombres debemos poner más personas feministas a trabajar en Europa. Votemos en estas Elecciones Europeas de mayo de 2019 para mirar de frente la violencia de género y modificar el sistema patriarcal que la sostiene. Votemos por una Europa feminista!

Me gustaría conocer tu opinión sobre este tema: ¿Crees que la UE debería ratificar el Convenio de Estambul cuanto antes como yo? ¡Déjame tu comentario! 📝

🙋 Campaña del Foro Ferrol Vivo #NosQueremosVivas acerca del Convenio de Estambul del Consejo de Europa

✩ Orden europea de protección de las víctimas

Hoy, me gustaría tratar la Orden europea de protección de las víctimas, ¿la conoces?

Esta medida fue propuesta por la Presidencia española en 2010 y su objetivo es garantizar protección en toda la UE a víctimas de delitos como la violencia, el acoso, la homofobia o la trata. Tienes más info: aquí, aquí y aquí.

Mi amiga, María Morgade, presentó hace unos meses su Trabajo Fin de Máster sobre este tema, llamado «La orden europea de protección como instrumento tuitivo de las víctimas de violencia de género» y me pareció muy interesante conocer su punto de vista. Así que, nos ha preparado un pequeño resumen de su investigación. Aquí te lo dejo:

» En mayo de 2011 la Comisión Europea adoptó un paquete de medidas compuesto por tres instrumentos que tienen como finalidad incrementar los derechos de las víctimas de crímenes en general, pero que prestan una especial atención a aquellas que han sido objeto de violencia de género. Los mencionados mecanismos de protección son la Directiva 2012/29/UE, por la que se establecen normas mínimas sobre el apoyo y la protección de las víctimas de delitos; la Directiva 2011/99/UE, sobre la orden europea de protección, y el Reglamento (UE) 606/2013, sobre el reconocimiento mutuo de medidas de protección en materia civil.

Es probablemente la orden europea de protección (OEP) el que más importancia tiene en lo que a las víctimas de violencia de género respecta, pues es garante del derecho de las mismas a circular y residir libremente en el territorio de cualquier Estado miembro. De esta forma, este mecanismo fundamentado en el reconocimiento mutuo busca que la persona recipiente de una medida de protección pueda estar cubierta por la tutela que esta le otorga dentro de toda la esfera comunitaria.

Todas estas medidas suponen un avance en la protección de las mujeres víctimas, pero la realidad dista todavía de ser la ideal. A pesar de que la Directiva 2012/29/UE repara en gran medida los defectos de su antecesora mediante una mayor contundencia en lo que a las obligaciones de los Estados respecta,  la OEP presenta ciertos puntos problemáticos que pueden disminuir su eficacia en la práctica (excesivas causas de no reconocimiento), además de existir factores que escapan su competencia (técnica de los legisladores nacionales a la hora de llevar a cabo la transposición de la Directiva, grandes diferencias entre ordenamientos, eficacia de la comunicación entre jurisdicciones).

Independientemente de la efectividad práctica de los mencionados instrumentos, la erradicación de la violencia por motivos de género no se logrará únicamente con medidas legislativas. La concienciación de la sociedad y un cambio de mentalidad por parte de esta, además de una formación adecuada de los profesionales que traten con las víctimas serán fundamentales para minimizar la victimización secundaria y contribuir con ello a la creación de una realidad en la que cualquier tipo de prejuicio, costumbre o tradición que se asiente sobre la idea de la inferioridad de la mujer, o esté basado en una concepción estereotipada de esta, haya sido erradicado.»

María Morgade, licenciada en Derecho. Máster Universitario en Derecho: estudios de la UE en la Universidade da Coruña.

María, muchas gracias por compartir tus reflexiones con nosotras/os !!

Te recomiendo seguir a María en su blog !  

Espero tu comentario en la sección de comentarios. 🙂